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martes, 12 de mayo de 2015

Transformaciones literarias: regalo todos mis libros

#RegaloMisLibros #RegaloLiteratura 

He visto que las bibliotecas se van convirtiendo en espacios llenos de... libros y polvo y oscuridad y alimañas (que además le gustan comerse el papel de los libros) y todo ese conocimiento que en algún momento devoré o devoraron antes o después de mi queda allí, apilado.

Así que he decidido donar mis libros. La única condición es que no pago los envíos. De resto, pidan y si lo tengo, se los regalo.

Es hora que el conocimiento siga rodando.

Rolling Rolling!!

lunes, 23 de marzo de 2015

Gay Talese: una visión de los inmigrantes

"A pesar de toda la devoción y obligación que sentía hacia sus seres queridos, yo imaginaba que, cuando mi padre dejó su casa, era un hombre muy egoísta y lleno de rabia, y creo que, cuando vino a vivir a Estados Unidos, fundió toda esa rabia y ese egocentrismo en ese crisol que era una nación movida por millones de hombres parecidos a él, insatisfechos y determinados, originados de Europa, Asia, el Medio Oriente, Suramérica y muchas otras partes... un variopinto grupo de recién llegados que tenían en común el conflicto que experimentaban con el lugar del que habían salido, y que, a diferencia de muchos de los parientes que se habían quedado atrás, tuvieron la audacia y la determinación de decir adiós."

 Gay Telese.(2009). Vida de un escritor. Pág. 270.

viernes, 20 de febrero de 2015

El libro negro del comunismo: una cita

"La intrusión de la utopía en la política ha coincidido con toda precisión con la del terror policíaco en la sociedad" Jean-Luc Domenach.

Página 638.

viernes, 6 de febrero de 2015

El libro negro del comunismo: una pregunta inquietante

<<La pedagogía de los cadáveres>> apuntaba no sólo a las filas comunistas, sino también al adversario. Stalin ya la había utilizado en la Unión Soviética en los años treinta, con las grandes purgas, en la coyuntura anterior a la guerra. Estaba convencido de que podía recurrir a ella de nuevo?

Página 563, El libro negro del comunismo.

jueves, 5 de febrero de 2015

Chris Kyle



Siempre un gran padre forma un gran hijo. Y la mejor manera de ser un buen padre es pasar tiempo de calidad con los hijos, no sólo compartiendo buenos momentos; sino enseñando cosas importantes, como la gran lección que el padre de Chris Kyle le enseñó a su hijo mientras le enseñaba a cazar y otras cosas:

"Hay tres tipos de personas en este mundo. Ovejas, lobos y perros pastores. Algunas personas prefieren creer... Que el mal no existe en el mundo. Si la oscuridad llega a sus puertas, no saben cómo protegerse a sí mismos. Esas son las ovejas. Y entonces están los malvados, usan el balance, maltrata al débil, son los lobos. Y entonces están esos, benditos con el don de la agresión. Y la necesidad de proteger a los débiles. Estos hombres son el tercer tipo, viven para confrontar al lobo. Esos son los perros pastores. Y no criamos ninguna oveja en esta familia. Y les azotaré el trasero si se vuelven lobos."

Kyle (1974-2013) fue vaquero hasta que se partió el hombro. Luego en 1998 trató de entrar en el programa SEAL; pero lo rechazaron por su misión. Lo intentó el año siguiente y entró. Se convirtió en francotirador y fue a la guerra en Irak y en 2009 se retiró para salvar su matrimonio y a sus hijos y escribió su autobiografía escribió un libro autobiográfico llamado American Sniper donde relata sus experiencias en Irak, que resultó todo un éxito de ventas. Y luego la película, en 2015.

Aquel hombre no renunció nunca a cuidar de los suyos. Y tuvo que ser un veterano de guerra quien lo mató. Porque lobos hay en todas partes. Aunque parezcan ovejas o perros pastores.

El centro de la historia de Kyle, que no se las voy a contar, así que vean la película, es que hay personas que no saben ni defenderse ni menos lo que quieren; hay otros que son malos y saben un poco más que los débiles y desvalidos y hay otros que no son ni débiles ni desvalidos ni malvados; pero son lo suficientemente fuertes como para protegerse así mismos, a otros y además, van por la cabeza de los lobos, porque la mejor manera de vencer el mal es siendo maligno, salvaje. 

No hay que hacer nada en específico, simplemente se trata de un compromiso. Y en esta familia no somos ovejas. Ser un perro pastor, de lo contrario, te van azotar el trasero...

viernes, 30 de enero de 2015

Erígone, según Roberto Bolaño

"Entonces Coffeen habló. Me preguntó si conocía la historia de Erígone. ¿Erígone? No, no la conozco, pero me suena, mentí, temerosa de estar metiendo la pata. Por un segundo pensé, desconsolada, que me iba a hablar de un antiguo amor. Todos tenemos un antiguo amor del que hablar cuando ya nada se puede decir y está amaneciendo. Pero resultó que Erígone no era un antiguo amor de Coffeen sino una figura de la mitología griega, la hija de Egisto y Clitemestra. Esa historia sí que me la sé. Sí que me la sabía. Agamenón se va a Troya y Clitemestra se hace amante de Egisto. Cuando Agamenón regresa de Troya Egisto y Clitemestra lo asesinan y luego se casan. Los hijos de Agamenón y Clitemestra, Electra y Orestes, deciden vengar a su padre y recuperar el reino. Esto los lleva a asesinar a Egisto y a su propia madre. El horror. Hasta allí llegaba yo. Coffeen Serpas llegaba más lejos. Habló de la hija de Clitemestra y Egisto, Erígone, hermanastra de Orestes, y dijo que era la mujer más hermosa de Grecia, no por nada su madre era hermana de la bella Helena. Habló de la venganza de Orestes. Una hecatombe espiritual, dijo. ¿Sabes lo que significa una hecatombe? Yo identificaba esa palabra con una guerra nuclear, así que preferí no decir nada. Pero Coffeen insistió. Un desastre, dije, una catástrofe. No, dijo Coffeen, una hecatombe era el sacrificio simultáneo de cien bueyes. Viene del griego hekatón, que significa cien, y de bus, que significa buey. Aunque en la antigüedad están registradas algunas hecatombes de quinientos bueyes. ¿Te lo puedes imaginar?, dijo. Sí, yo me puedo imaginar lo que sea, le contesté. Cien bueyes sacrificados, quinientos bueyes sacrificados, el humo de la sangre se debía de oler a distancia. Los participantes se mareaban en medio de tanta muerte." 
 (...)

Y así supe que tras el asesinato de Egisto, Orestes se proclamó rey y los seguidores de Egisto tuvieron que exiliarse. Erígone, sin embargo, permaneció en el reino. Erígone, la inmóvil, dijo Coffeen. Inmóvil ante la mirada vacía de Orestes. Sólo su extrema belleza consigue aplacar por un instante el furor homicida de su hermanastro. Una noche, perdido, Orestes se mete en su cama y la viola.
Con las primeras luces del día siguiente Orestes despierta y se acerca a la ventana: el paisaje lunar de Argos le confirma lo que ya presentía. Se ha enamorado de Erígone. Pero quien ha matado a su madre no puede amar a nadie, dijo Coffeen mirándome a los ojos con una sonrisa calcinada, y Orestes sabe que Erígone es veneno para él, además de llevar en sus venas la sangre de Egisto, indicios suficientes para conducirla a la inmolación. Durante días, los seguidores de Orestes se dedican a perseguir y a eliminar a los seguidores de Egisto. Por las noches, como un drogadicto o como un teporocho (los símiles son de Coffeen), Orestes acude a la recámara de Erígone y se aman. Finalmente Erígone queda embarazada. Avisada Electra, se presenta ante su hermano y le hace ver los inconvenientes de tal situación. Erígone, dice Electra, dará a luz a un nieto de Egisto. En Argos ya no queda varón ninguno que lleve la sangre del usurpador, ¿ha de permitir Orestes que surja, por su debilidad, un nuevo brote del árbol que él mismo se encargó de talar? Pero también es mi hijo, dice Orestes. Es el nieto de Egisto, insiste Electra. Así que Orestes acepta los consejos de su hermana y decide matar a Erígone.
Sin embargo aún desea acostarse con ella una última vez y aquella noche va a visitarla. Erígone no sospecha nada y se entrega a Orestes sin miedo. Aunque es joven, no le ha costado mucho aprender cómo debe tratar la locura del nuevo rey. Lo llama hermano, mi hermano, le suplica, por momentos finge verlo y por momentos finge sólo ver una silueta oscura y solitaria refugiada en un rincón de su recámara. (¿Así era como Coffeen interpretaba un deliquio amoroso?) Un Orestes embrutecido, antes de que amanezca, le confiesa su plan. Le propone una alternativa. Erígone debe abandonar Argos esa misma noche. Orestes le proporcionará un guía que la sacará de la ciudad y la llevará lejos. Erígone, horrorizada, lo contempla en la oscuridad (ambos están sentados en cada extremo del lecho) y piensa que en las palabras de Orestes se esconde su sentencia de muerte: el mismo guía que su hermano dice estar dispuesto a proporcionarle será quien ejecute la sentencia.
El miedo la hace decir que prefiere permanecer en la ciudad, cerca de él.
Orestes se impacienta. Si te quedas aquí te mataré, dice. Los dioses me han trastornado. Habla de su crimen, una vez más, y habla de las Erinias y de la vida que pretende llevar cuando todo se aclare en su cabeza e incluso antes de que todo se aclare en su cabeza: vivir errantes, él y su amigo Pílades, recorriendo Grecia y convirtiéndose en leyenda. Ser beatniks, no estar atados a ningún lugar, hacer de nuestras vidas un arte. Pero Erígone no entiende las palabras de Orestes y teme que todo obedezca a un plan sugerido por la cerebral Electra, una forma de eutanasia, una salida hacia la noche que no manche de sangre las manos del joven rey."

(...)

"Así que Orestes estuvo toda la noche hablando con Erígone y en esa noche desnudó su corazón como nunca antes lo hiciera y al final, poco antes de que amaneciera, Erígone se dejó convencer por tantas y tan bien esgrimidas razones y aceptó el guía que Orestes le ofrecía y partió de la ciudad con las primeras luces del alba.
Desde una torre Orestes la vio alejarse de la ciudad. Después cerró los ojos y cuando los abrió Erígone ya no estaba en ninguna parte."

Amuleto. (1999). Roberto Bolaño.

jueves, 29 de enero de 2015

Alea jacta est

Una frase bastante poderosa que se presta a todo tipo de malas interpretaciones... y malas grafías. Un necio quiso discutirme "corrigiendo" la manera incorrecta en como había escrito la frase. Sin ánimos de contestarle a los necios, sí mucha gente me ha preguntado qué significa esa frase, de dónde viene, por supuesto cómo se escribe y su sentido, su trascendencia.

El uso correcto es "Alea jacta est". Esto es en latín, una lengua negada a morir. La conservación escrita de la frase, por Seutonio confirma esta escritura. También se ha conservado el pasaje con esta escritura: "Allea jacta est" y también: "Alea iacta est"; siendo esta última versión la más popular pero la menos precisa. 


Gramaticalmente está integrada por el nominativo alea, que significa dados, y el pretérito perfecto pasivo jacta que significa ha sido echada y el verbo ser en conjugación presente: est. Literalemente, la frase debería ser "los dados están echados".

En realidad es un asunto de confusión: los valores de /i/ y /j/; en el latín, durante la edad antigua eran lo mismo. De hecho, la /j/ viene de la letra griega /iota/ que es una /i/ larga, distinta de /ipsilon/ que es un sonido mucho más breve. Sin embargo, aunque los griegos sí tenían dos letras distintas para distinguirlas, los romanos y los usuarios del latín no desarrollaron una letra distintiva para /j/; así que se escribía indistintamente /i/ y /j/; la regla para saber cuál sonido era el consonante y cuál el vocal estaba en el habla, pues escrita se asumía que tenía ambos valores, de vocal y consonante. 

Esta confusión duró bastante tiempo, pues /J/ fue la última letra que se incorporó al alfabeto latino, por parte de Pierre de la Ramée (1515-1572), para distinguirla del valor fonético que había desarrollado la /Iota/ en las lenguas romances. Es decir, si no surgen el español, francés, catalán o rumano; las cosas se hubieran quedado igual.

El enredo latino sigue. Sí se usaba la /j/ como variante caligráfica de la /i/, es decir, una "i" con una califa (o al decir vulgar, "el rabo" de la letra) alargada. Se usaba en la numeración romana al final de un número, cuando éste terminaba con más de una /i/; por ejemplo: "23" en numeración romana, se escribía "xxiij". 

Hay que recordar algo sobre el latín, que es algo generalizado con la cultura romana: se formaron de la imitación de un modelo mayor. Los romanos tomaron todo, incluyendo las palabras, de los griegos y simplificaron todo para hacerlo funcional y versátil a sus necesidades. El lujo del romano era más bien, sonar como griego.

¿Qué significa? Julio César, según Seutonio, dijo esta frase en el momento que iba a cruzar el río Rubicón, límite entre la Galia Cisalpina e Italia, lo cual era ilegal para cualquier legión romana; pues sólo podían entrar como civiles. 


Esto fue un acto de rebelión contra la autoridad del Senado y dio comienzo a la guerra civil contra Pompeyo, conflicto donde el rebelde salió victorioso (pero eso es otra historia). 

Según algunas versiones, en lugar del participio pasivo "jacta", César usó el imperativo "jaci": echa. Es decir, "echa la suerte".

existe una segunda versión sobre el origen de la palabra. Plutarco, tomó la frase de un verso del comediógrafo griego llamado Menandro, cuya frase en griego ανερριφθω κυβος, que literalmente traduce al latín como "jacta esto alea" y ya situado en el texto la significación total del pasaje queda así: "los dados están echados, esperemos ahora la suerte".

Quien usa esta fórmula ha tomado el riesgo y pasado el punto de no retorno. Es decir, como el jugador que ha apostado todo a una tirada de dados, o sus mejores cartas o al caballo; no puede retroceder, retractarse. La frase implica dar un paso irrevocable, arriesgando o confrontando situaciones tan trascendentales como adversas. Tomar una decisión extrema después de haber pensado bastante.

sábado, 24 de enero de 2015

Sobre una cita del Libro negro del comunismo

"En los regímenes en los que las libertades y los derechos fundamentales del ciudadano eran burlados, cualquier expresión de descontento era tomada como "política" o "anti-estado". Y los dirigentes usaban a conciencia esta persecución para hundir a la sociedad en lo que Karel Kaplan llama la "psicología del terror", que ellos concebían como factor de estabilización del régimen."

El libro negro del comunismo, página 540.

Chávez inició la locura y el terror, llamando a los opositores; primero, "realistas" en alusión a quienes durante la independencia se mantenían o luchaban en el bando de la corona española; luego, procedió con los clásicos del comunismo: "burguesía", "traidores", "apátridas", "fascistas"... hasta llegar a "pitiyanqui", justo antes de morir podrido por el cáncer que le cayó y sus camaradas cubanos no le pudieron (ni quisieron) curar... cáncer que le vino luego de maldecir a Israel, pero esa es otra historia.

Lo cierto es que desde que llegó Chávez y ahora con el otro ilegítimo, Maduro, los derechos y libertades civiles y sobre todo su ejercicio se han convertido en una actividad criminal; el individuo sólo puede hacer lo que el partido-gobierno permite: vivir en la miseria, ignorancia, pobreza y mediocridad. 

la única manera de aplacar a la gente, a los ciudadanos es a través del terror; en los tiempos del comunismo, con la prisión y fusilamiento y tortura masiva para "los enemigos del pueblo"; hoy, con el chavismo, con la persecución sistemática de todo el mundo y negando el acceso hasta de los recursos mínimos, como papel higiénico sin mencionar la comida, para lo cual habría que escribir una nueva entrada sobre cómo los regímenes de izquierda usan el hambre para controlar (matar) a los pueblos. Un tweet y puedes ir preso, tanto como eso. O una protesta. O una denuncia. O simplemente, una periodista haciendo su trabajo es acusada de espía. Terror, o como diría Kurtz, en El corazón de las tinieblas "el horror".

jueves, 22 de enero de 2015

Segunda nota sobre el libro negro del comunismo

En El libro negro del comunismo, página 500 se puede leer algo que ha pasado en Venezuela durante 15 años y ahora es mucho más patente:

"... Incluso los jóvenes detenidos por haber roto el cristal de una vitrina publicitaria o que habían escrito slogans en los muros. Se trataba de separar de la vida pública a cualquier oponente potencial y de prohibir cualquier libertad de acción. Los fines principales del sistema de terror generalizado eran extender en la sociedad un sentimiento de miedo permanente, favorecer la delación y dividirla hasta la atomización."

Esto lo cuenta el libro con relación a lo ocurrido en Polonia luego de la segunda guerra mundial, ya en 1945. 70 Años después la historia se repite.