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viernes, 6 de febrero de 2015

El libro negro del comunismo: una pregunta inquietante

<<La pedagogía de los cadáveres>> apuntaba no sólo a las filas comunistas, sino también al adversario. Stalin ya la había utilizado en la Unión Soviética en los años treinta, con las grandes purgas, en la coyuntura anterior a la guerra. Estaba convencido de que podía recurrir a ella de nuevo?

Página 563, El libro negro del comunismo.

domingo, 1 de febrero de 2015

La fábula del "Amo de los Monos"

En la página 17 del libro De la Dictadura a la Democracia, de Gene Sharp, una lectura indispensable si se quiere alcanzar la democracia; se lee la siguiente fábula:

"En el estado feudal de Chu, un viejo vivía de tener monos a su servicio. Las gentes lo llamaban “ju gong”: el Amo de los Monos. Todas las mañanas el viejo reunía a todos los monos en su patio y ordenaba al más viejo que condujera a los demás a la montaña a recoger fruta de los árboles y matas. La regla era que cada mono tenía que darle al viejo la décima parte de lo que recogiera. Los que no lo hacían eran brutalmente azotados. Todos los monos sufrían amargamente, pero no se atrevían a protestar. Un día, un monito les preguntó a los otros; “¿Fue el viejo quien sembró los árboles y las matas?” Los otros le respondieron: “No; brotaron solos.” El monito les dirigió otra pregunta: “¿No podemos nosotros coger la fruta sin permiso del viejo?” Los otros replicaron: “Sí, todos podemos hacerlo.” El monito siguió: “¿Entonces por qué tenemos que depender del viejo? ¿Por qué tenemos que servirlo?” Antes que el monito hubiera terminado su discurso todos los monos de pronto se sintieron iluminados, y despertaron. Esa misma noche, al observar que el viejo se había quedado dormido, los monos rompieron las barreras del vallado donde se hallaban encerrados, y destruyeron el recinto por completo. También se apropiaron de cuanta fruta el viejo tenía guardada y se la llevaron al bosque, y nunca más volvieron. Al fin el viejo murió de inanición. Yu-Li-Zi dice: “Algunos hombres en el mundo gobiernan a su pueblo mediante tretas y no por principios rectos. ¿No son éstos iguales al amo de los monos? La gente no se ha dado cuenta de su embrutecimiento. Apenas se les ilumine el conocimiento, las tretas dejarán de funcionar.”

Esta historieta, originalmente titulada “Rule by Tricks” (“Gobernar por Tretas”), es del Yu-Li-Zi, de Liu Ji (1311-1375). La traducción original se publicó en Nonviolent Sanctions: News from the Albert Einstein Institution (Sanciones Noviolentas: Noticias de la Institución Albert Einstein), (Cambridge, Mass.) Vol. IV, No. 3 (Invierno 1992- 1993) p. 3.

A buen entendedor, pocas palabras.

sábado, 24 de enero de 2015

Sobre una cita del Libro negro del comunismo

"En los regímenes en los que las libertades y los derechos fundamentales del ciudadano eran burlados, cualquier expresión de descontento era tomada como "política" o "anti-estado". Y los dirigentes usaban a conciencia esta persecución para hundir a la sociedad en lo que Karel Kaplan llama la "psicología del terror", que ellos concebían como factor de estabilización del régimen."

El libro negro del comunismo, página 540.

Chávez inició la locura y el terror, llamando a los opositores; primero, "realistas" en alusión a quienes durante la independencia se mantenían o luchaban en el bando de la corona española; luego, procedió con los clásicos del comunismo: "burguesía", "traidores", "apátridas", "fascistas"... hasta llegar a "pitiyanqui", justo antes de morir podrido por el cáncer que le cayó y sus camaradas cubanos no le pudieron (ni quisieron) curar... cáncer que le vino luego de maldecir a Israel, pero esa es otra historia.

Lo cierto es que desde que llegó Chávez y ahora con el otro ilegítimo, Maduro, los derechos y libertades civiles y sobre todo su ejercicio se han convertido en una actividad criminal; el individuo sólo puede hacer lo que el partido-gobierno permite: vivir en la miseria, ignorancia, pobreza y mediocridad. 

la única manera de aplacar a la gente, a los ciudadanos es a través del terror; en los tiempos del comunismo, con la prisión y fusilamiento y tortura masiva para "los enemigos del pueblo"; hoy, con el chavismo, con la persecución sistemática de todo el mundo y negando el acceso hasta de los recursos mínimos, como papel higiénico sin mencionar la comida, para lo cual habría que escribir una nueva entrada sobre cómo los regímenes de izquierda usan el hambre para controlar (matar) a los pueblos. Un tweet y puedes ir preso, tanto como eso. O una protesta. O una denuncia. O simplemente, una periodista haciendo su trabajo es acusada de espía. Terror, o como diría Kurtz, en El corazón de las tinieblas "el horror".

viernes, 23 de enero de 2015

Una visión sobre la locura

"Hoy día ya no lo dudo: estábamos locos. Puede que haya un momento del espíritu en el que la locura atenúa las responsabilidades. Pero, antes de llegar a él, a menudo el enajenado no es alguien cuya demencia puede actuar en descargo de su responsabilidad, sino que eligió la locura para escapar del nudo que le estrangula, pero que no se atreve a cortar.

Nuestra enajenación no era más que la consecuencia de una enajenación histórica. Nosotros racionalizábamos e internalizábamos una demencia más general."

(tomado de: Claude Roy, Nous, París, Gallimard, col. Folio, 1980, pág. 390)

El comunismo, o la versión más actual, el chavismo; con ese degenerado y edulcorado título pseudo-filosófico: socialismo del siglo XXI, es la locura. LOCURA. Y cada uno escoge la locura que mejor le vista, bien sea la esquizofrenia de creerse un personaje histórico o hijo de todos y de nadie... o hijo de alguien y dejar a los padres sin paternidad. O la locura de reescribir la historia. También está la locura de hacer lo mismo cada día y pretender que pasen cosas nuevas. O la locura de soportar toda clase de humillaciones y no decir nada. O la locura de ver la maldad y callar, o de cometer atrocidades y no sentir nada. Cualquier locura es posible y necesaria, pues ella hace que no se tomen responsabilidades, que no se corte ese nudo que aniquila; pero da mucho miedo cortar el cordón.

Es pues, Venezuela, la locura.

jueves, 22 de enero de 2015

Segunda nota sobre el libro negro del comunismo

En El libro negro del comunismo, página 500 se puede leer algo que ha pasado en Venezuela durante 15 años y ahora es mucho más patente:

"... Incluso los jóvenes detenidos por haber roto el cristal de una vitrina publicitaria o que habían escrito slogans en los muros. Se trataba de separar de la vida pública a cualquier oponente potencial y de prohibir cualquier libertad de acción. Los fines principales del sistema de terror generalizado eran extender en la sociedad un sentimiento de miedo permanente, favorecer la delación y dividirla hasta la atomización."

Esto lo cuenta el libro con relación a lo ocurrido en Polonia luego de la segunda guerra mundial, ya en 1945. 70 Años después la historia se repite.